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El riesgo de acudir a los tranquilizantes y las pastillas para adelgazar
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 | La imposición por lograr el cuerpo perfecto y encontrar resultados inmediatos muchas veces nos lleva a cometer errores en la elección de métodos adelgazantes. Muchas veces el riesgo reside en la automedicación sin control, pero en ocasiones también es cometido por el médico. |
| Sin dudas, el principal peligro es generar una adicción a estas pastillas por parte del paciente.
Lo usual es comenzar a consumirlas de manera moderada, pero ante el deseo de resultados mayores se comienza a incrementar las dosis. Este comportamiento ya debe de ser tomado como una clara señal de alarma. |
El detalle tener en cuneta al momento de abandonar las pastillas es que si se lo hace de manera muy brusca pueden aparecer efectos y situaciones de rebote generados por la adicción.
Para no suspenderlas de golpe, primero se debe modificar los hábitos alimenticios para equilibrar el organismo.
Si se sigue un plan que incluye tomar pastillas, siempre se debe recordar que hay que sumarles la voluntad de cada uno y el esfuerzo personal. No se puede pretender que todo el proceso lo realicen los químicos. Se los debe acompañar de una dieta adecuada y ejercicios regulares. Este conjunto es fuente de éxito seguro.
Una vez finalizado cualquier tratamiento y alcanzado el peso deseado, debemos poner todo nuestra tenacidad en mantenerlo sin descuidarnos, comiendo muy sano y sin abandonar la actividad física.
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