La denominación pomada nos llega del zumo de manzana, el cual antiguamente se denominaba pomi. En la preparación de las mismas se utiliza mantequilla, manteca de vaca, los aceites o grasas vegetales, aceite de oliva, almendra, cacahuete, y otros similares. |  |
| Las pomadas pueden ser elaboradas en soluciones directas o soluciones simples. |
Cualquier fórmula obtenida en cualquiera de las soluciones anteriormente nombradas resulta fácilmente alterable por la luz intensa, pudiendo decolorarse, a la vez que por el contacto por el aire llega a ponerse rancias.
Una receta simple de pomada:
Ingredientes necesarios:
50 gramos de llantén 50 gramos de árnica 50 gramos de caléndula 50 gramos de hipericón 50 gramos de mantequilla pura (sin sal)
Modo de elaboración:
Debemos mezclar en proporciones similares todas las plantas mencionadas. Se las tritura muy bien exprimiendo luego su jugo en un lienzo.
Mezclamos el jugo con la mantequilla pura.
Ahora lo colocamos en un fuego moderado, sumando un poco de cera de abeja hasta obtener una pomada espesa.
Esta fórmula que indicamos es muy recomendada para lograr una buena circulación, para la afección de várices, para dolores musculares o hinchazón en las piernas.
Más información:
|