|
Podemos disfrutar del agua catándola cual el mejor vino
|
| Imprimir |
|
 | El mercado actual nos ha hecho conocer que el agua puede ser de variadas características, como las novedosas series saborizadas, con distintos niveles de gas o minerales, etc. Es suficiente que la disfrutemos unos segundos en nuestro paladar para apreciarla. |
| Siempre, cada agua en si misma es diferente. Si aprendemos, o tan solo ponemos un poco de atención, en nuestra capacidad de saborearla nos llevaremos grandes sorpresas al notar la gran variedad que existe, rescatando las más duras, más blandas, más saladas, más dulces, etc. |
Pero un paso más allá del mero goce, debemos también poner atención en su composición, en cada uno de los elementos que nos entrega.
Así deberemos fijarnos en los niveles de, por ejemplo: bicarbonato, calcio, sodio, potasio, hierro, silicatos, etc.
Estos componentes pueden ser muy beneficiosos al organismo, por lo que es muy bueno controlarlos y buscarlos.
Y al decir que al agua es posible catarla como al vino, no estamos inventando nada. La diferencia se presenta en que al vino se lo atiende con el olfato, mientras que en el caso del agua, prima el sentido gustativo de la lengua.
Un detalle a tener en cuenta es que el bicarbonato y el calcio son los elementos encargados de otorgarle sabor al agua. Cuando estemos frente a una comida ligera, el agua elegida debe ser más liviana, mientras que con los alimentos de mayor elaboración, se recomiendan las aguas con más sabor.
Debemos recordar que en ningún caso, siempre hablando de aguas puras, no existe ningún tipo que resulte mejor ni peor para nuestro organismo.
Su consumo es de lo más beneficioso para la hidratación del cuerpo, su equilibrio y el correcto funcionamiento de los riñones.
Más información:
|